El PPE gana las elecciones y la mayoría proeuropea resiste en el nuevo Parlamento al imponente auge de la ultraderecha

Cultura

Sonaba a tópico, pero esta vez era una realidad. La UE se la jugaba en estas elecciones europeas tras cinco años de extraordinaria dificultad, de innumerables retos y con un mundo cada vez más inestable. Y las urnas han hablado: la derecha tradicional sigue con su hegemonía en el Parlamento Europeo y vuelve a ser el Partido Popular Europeo (PPE) la opción más votada, pero eso sí, esta vez con un avance clave de la ultraderecha, que podría condicionar todas las mayorías durante la legislatura. Eso sí, la mayoría proeuropea (populares, socialdemócratas, liberales y verdes) aguanta el tipo pese a que el mapa haya cambiado. “La democracia está viva, y tendremos que trabajar todavía más duro”, resumió la presidenta, Roberta Metsola.

¿Por qué? Porque los pilares de la Unión se van escorando hacia el carril derecho y a una victoria inapelable de Le Pen en Francia se suma un segundo puesto histórico para AfD en Alemania y un triunfo -aunque algo agridulce por estar por debajo del 50%- de Viktor Orbán en Hungría. Estos dos partidos, AfD y Fidesz, ahora mismo todavía no tienen grupo político asignado en la nueva Eurocámara, por lo que esa fuerza de la derecha radical podría estructurarse de manera todavía más ordenada. El resultado de Francia, asimismo, ha llevado a Emmanuel Macron, cuya caída ha sido estrepitosa, a convocar elecciones anticipadas a la Asamblea Nacional. “He escuchado vuestro mensaje, vuestras preocupaciones y no las dejaré sin respuesta”, expuso.

Según los resultados provisionales facilitados por el Parlamento Europeo, el PPE obtendría 189 eurodiputados, con los Socialistas y Demócratas (S&D) como segunda familia más fuerte, con 135 asientos, y con los liberales (Renew) manteniendo la tercera plaza pese a su importante caída, con 80 eurodiputados. ECR quedaría en cuarto lugar con 72 y ID con 58. Más lejos quedan ya los dos grandes perdedores del nuevo mapa: los Verdes, con 52 y la Izquierda, con 36 (al borde de no poder formar grupo). Ahora, se añaden 46 de No Inscritos y 52 de “Otros”, que son partidos que no tienen representación en el Parlamento actual. Así, la foto final podría cambiar en las próximas semanas.

En el motor de la UE las fuerzas radicales siguen su ascenso, y este puede verse reflejado en las dinámicas futuras del proyecto comunitario. Con todo, el PPE ha sumado victorias en Alemania, con el triunfo de la CDU (que allana un poco el camino de Von der Leyen para repetir como presidenta de la Comisión Europea) y en otros Estados miembros más pequeños como Bulgaria, Malta, Chipre o Grecia. A esto habría que sumar el triunfo en España, donde el PP se impuso y sumó 22 escaños a la cuota conjunta, aunque lo hizo por un estrecho margen sobre el PSOE (20). En el caso español lo sorprendente fue tanto el auge de Vox hasta los 6 escaños como la irrupción de Se acabó la fiesta con 3.

Estos comicios son el pistoletazo de salida para la décima legislatura en la UE y confirman lo que se venía avisando: el crecimiento de la ultraderecha ya no es algo novedoso, sino que se ha pasado al capítulo de la institucionalización. Así, estas fuerzas pasarían a ser decisivas en la formación de los acuerdos y en la votación de la normativa que salga de Bruselas y Estrasburgo durante los próximos cinco años.

La conclusión es que todo estará “más apretado”, reconocían algunas fuentes consultadas por 20minutos en los pasillos de la Eurocámara. Lo fundamental para muchos será ver por cuánto margen se dan algunas de las votaciones de la próxima legislatura, sobre todo en temas divisivos como la migración o el Pacto Verde. Aquí una voz de las que más se escuche será la de Italia, donde Fratelli, el partido de la primera ministra Giorgia Meloni cumplió con los pronósticos y ganó las elecciones, erigiéndose así, junto a Le Pen, como otra de las grandes triunfadoras. Meloni confirma así su liderazgo no solo a nivel interno -agotará la legislatura- sino que su voz y su voto serán claves, forme parte o no de los grandes pactos, en la UE que ahora ‘reinicia’ máquinas. Más ajustado acabó el resultado por ejemplo en Portugal; allí los socialistas y los conservadores se repartieron 7 eurodiputados cada uno.

La propia Le Pen hiló su victoria en las europeas con la convocatoria de Macron. “Hago un llamado a los franceses a unirse a nosotros para formar una mayoría en torno a la RN al servicio de la única causa que guía nuestros pasos: Francia”, aseguró en rueda de prensa, mientras que Von der Leyen, que no quiere una sociedad con la gala, apuntó que es el momento de “construir un bastión contra los extremos” en la ‘nueva’ Unión Europea tras el paso por las urnas. Pero la línea de Le Pen fue la de hacerse grande. “Esta votación histórica demuestra que cuando el pueblo vota, el pueblo gana”, sentenció la dirigente francesa.

Con todo, el esquema final deja una mayoría proeuropea muy entera todavía, superando con holgura la línea definitoria, situada en 360 escaños. Populares, socialdemócratas, liberales e incluso verdes pueden reeditar un gran acuerdo como el que aupó a Ursula von der Leyen en 2019. Más problemas habrá en el Consejo Europeo, donde los equilibrios serán más complicados, dados los buenos resultados de la derecha radical.

Entrada la noche, todos los grupos fueron tendiendo la mano al PPE: unos para mantener “la mayoría democrática” de los últimos cinco años; otros, como ECR, instándola a priorizar “la agenda de centroderecha” que se ha visto impulsada por el triunfo por ejemplo en Italia, con líneas como la migración, la economía o una reforma de la PAC. Los socialistas y los liberales por su parte quieren que la primera línea la ocupen asuntos como la defensa del Pacto Verde o un apoyo inequívoco y continuado a Ucrania frente a la invasión rusa.

La realidad es que la propia Von der Leyen y el líder del PPE en la Eurocámara, Manfred Weber, han priorizado reeditar esa mayoría centrista. “Somos los únicos dentro de la mayoría democrática que aumenta sus escaños”, añadió, dejando claro que la prioridad es, como dijo la spitzenkandidat de los conservadores, reeditar el pacto de 2019. De hecho, extendió la invitación a S&D y a los liberales. Asume, con todo, que Von der Leyen seguirá al frente del Ejecutivo comunitario. Y ella recogió ese guante e iniciará los contactos con S&D y Renew desde este mismo lunes para rearmar de nuevo ese acuerdo.

Mención aparte merece el caso de Bélgica, que celebró este domingo un carrusel de elecciones. Además de las europeas el país afrontaba comicios federales y locales. Tendrá nuevo Gobierno y no estará liderado por Alexander de Croo, pues quien hasta ahora ha sido primer ministro presentó rápidamente su dimisión al conocerse la debacle de los liberales en las elecciones generales. Eso sí, aspira a un puesto en la nueva Comisión Europea y su nombre suena para alguna de las carteras potentes o incluso como Alto Representante.

¿Cómo será el nuevo Parlamento?

El próximo Parlamento Europeo será más grande. Se redujo el número de eurodiputados de 750 (el máximo permitido en los Tratados) a 705 tras la salida del Reino Unido de la UE, y ahora la Eurocámara pasará a tener 720 asientos. Así, habrá Estados miembros que vean incrementado su volumen de diputados, entre ellos, España.

¿Cómo se reparten? Alemania (96), Francia (81), Italia (76), España (61), Polonia (53), Rumanía (33), Países Bajos (31), Bélgica (22), Grecia (21), República Checa (21), Suecia (21), Portugal (21), Hungría (21), Austria (20), Bulgaria (17), Dinamarca (15), Finlandia (15), Eslovaquia (15), Irlanda (14), Croacia (12), Lituania (11), Eslovenia (9), Letonia (9), Estonia (7), Chipre (6), Luxemburgo (6) y Malta (6).

Fuente: 20 minutos