Benidorm también cuenta en las elecciones vascas

Redacción

Son las 12.30 en Benidorm. La conocida zona de los vascos de Benidorm empieza a llenarse de gente, muchos de ellos turistas, que buscan un sitio donde comer. A solo unas calles, otros locales sirven como espacio de reunión de ciudadanos de Euskadi que acuden a tomarse el vino de todas las jornadas. La televisión está encendida y en ella se dan posibles resultados de las encuestas de las elecciones vascas: Bildu podría ganar al PNV. Los presentes miran la pantalla y se giran. Este año se habla poco de política en lo que se considera la cuarta provincia del País Vasco.

Que no se comente en la barra de los bares qué puede pasar el próximo 21 de abril en los comicios autonómicos no significa que no preocupe. La capital turística siempre ha contado a la hora de “rascar” votos para los principales partidos y, en esa ocasión, no será diferente. Aunque de las calles han desaparecido los mítines de candidatos de partidos como el PNV, las fuerzas políticas sí se movilizan para intentar decantar el voto y gestionar que los miles de residentes que pasan largas temporadas en el municipio puedan hacerlo por correo. Partidos como el PP y el PSOE gestionan desde sus propias sedes ese voto a distancia. También los populares encabezados por el presidente provincial, Toni Pérez, han solicitado el voto para su candidato en el País Vasco.

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A pesar de que el municipio es el lugar elegido por miles de vascos (se calcula que residen largas temporadas entre 8.000 y 10.000 personas de esta comunidad autónoma), los empadronados no llegan al millar (89 personas de Álava, 340 de Guipúzcoa y 508 de Vizcaya; 937 en total), según datos del padrón municipal. El resto, son residentes que siguen censados en sus provincias de origen y, por tanto, que volverán a casa o votarán por correo en las elecciones. De hecho, muchos han cuadrado sus estancias en segundas residencias y de vacaciones para no perderse la cita electoral.

Por eso Benidorm es un destino que cuenta y donde tradicionalmente se ha votado al PNV por gran parte de los residentes. El perfil de ciudadanos vascos que viven en el municipio es de personas jubiladas que deciden pasar parte del año en la ciudad para disfrutar del clima y la tranquilidad, pero no dejan de estar censados en sus lugares de origen. Y, según las fuentes consultadas, también son tradicionalmente votantes de este partido.

De hecho, esta formación tenía en Benidorm un lugar en pleno centro, en una zona peatonal de la calle Ruzafa, donde siempre hacía sus mítines y funcionaba a modo de sede: un ‘batzoki’. Entre vino y vino se debatía el futuro del País Vasco. Pero lleva más de un año cerrado y, por tanto, el tradicional lugar de reunión ha cambiado a otros bares en otras zonas como la conocida como de los vascos, en pleno casco antiguo, y algunas calles adyacentes.

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La calle Santo Domingo de Benidorm, conocida como calle de los vascos.
A. Vicente
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Este año, las banderas de Euskadi se mezclan con las del Athletic de Bilbao. El equipo ha ganado la Copa del Rey después de 40 años y eso también se nota en las calles de la capital turística. Las banderas han salido a los balcones y la peña deportiva de este club aún está de celebración. De hecho, tienen una sede en la calle Naranjos, en pleno centro de Benidorm. La presencia de miles de ciudadanos vascos en el municipio se nota en más detalles. En las papelerías o quioscos, junto a la prensa nacional, la provincia y la extranjera (sobre todo británicos), también se pueden encontrar las cabeceras de los diarios vascos que se agotan cada día.

Aunque otros años la presencia de candidatos a las elecciones ha sido habitual, este año no se ha podido ver a ningún cabeza de cartel. El ambiente con unas elecciones a la vuelta de la esquina también es diferente este año. “Se habla más de fútbol que de política”, explica a este diario Jonathan Galán, propietario junto a su padre del Gaztelutxo, un histórico negocio hostelero en plena calle Santo Domingo. Porque así se llama la conocida como calle de los vascos. De hecho, muchos turistas buscan en la placa de la vía con esta denominación y no la del santo cuando quieren disfrutar de un ‘pintxo’.

En solo una calle, los locales con “tinte” vasco son reconocibles. En apenas unos metros se pueden ver locales con vitrinas llenas de los tradicionales ‘pintxos’ donde también se ofrece cualquier otro producto de la zona. Son muchos los que no se van de la ciudad sin hacer una visita a este rincón en el que ya se mezclan bares para turistas y otros que ofrecen producto y platos británicos.

“No se habla mucho de las elecciones, igual los clientes lo evitan porque hablar de política es pelearse”, afirma Galán quien tiene familia en el País Vasco: “Me dicen que hay mucha incertidumbre este año, no saben qué va a pasar”. Como ocurre en varios establecimientos hosteleros, en su local “vienen vascos a hacer la ronda. Es muy habitual que recorran los bares en una mañana y se tomen unos vinos”. Pero todo sin hablar de mucho de política.

Entre el PNV y Bildu

Quién ganará las elecciones es aún una incógnita aunque, según opinan los vascos residentes en Benidorm consultados por este diario, se podría dar un vuelco en el último momento y dar la victoria a Bildu. Quién gobierne se verá más tarde con los posibles pactos si no hay un vencedor por mayoría. “Andarán a la par Bildu y el PNV, eso es lo que dicen”, apunta Julián Turrientes, de Lasarte-Oria, quien desde hace ocho años pasa más de un periodo de vacaciones en Benidorm. “Yo no voy a votar”, añade.

Y es que si se pregunta a algunos de los residentes del País Vasco en la capital turística, una gran parte afirman estar “desencantados con la política, bueno y con los políticos”. Así que hay quien aún no ha decidido si acudirá a depositar su voto o a quién se lo dará. Dos parejas de San Sebastián de vacaciones en la ciudad indican que “volveremos para votar, pero no me he enterado de nada estos días, ya me pondré al día en llegar”.

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Uno de los bares de la zona de los vascos.
A. Vicente
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El bar Kaixo es lugar de reunión para los residentes y turistas vascos que llegan recomendados por otros que ya lo visitaron antes. ¿Qué creen que pasará en las elecciones? La primera reacción es el silencio. Pero al final alguno se anima a hacer una predicción: “Va a ganar el PNV, pero por muy poco. El segundo Bildu y el PSOE se va a juntar con el PNV y gobernarán. Sumar bajará y el PP se mantiene”, afirma Antonio, quien reside en la ciudad por temporadas. Nacido en Cantabria, lleva más de 40 años viviendo a camino entre Bilbao y Benidorm. Él no votará este año porque “estoy decepcionado con la política en general”. Como Galán apunta que “este año se habla mejor de fútbol que de política”.

“Cuando vaya muriendo la gente mayor irá ganando más votos Bildu. No es que lo quiera, pero es lo que creo al 90 %”, indica Antonio. No es el único, a escasos metros una pareja que toma un vino tiene la misma idea: “Ganará el PNV y Bildu se acerca o puede que le pase. La gente joven vota mucho a este último”, afirma Ramón quien está de vacaciones y volverá para votar. “De política cuesta hablar porque cada uno es de un partido”, añade. Francisco Salvador ha votado este año por correo porque volverá el 22 de abril al País Vasco. ¿Qué pasará? “Ya te lo diré el día 22, de momento no sé nada”, afirma. “Lo que sea, que sea para mejor”, apunta, sin querer entrar más en hablar de los partidos.

Detrás de la barra del Kaixo está su propietario, Miguel Baz, quien habla también poco de política. El 90-95 % de sus clientes son residentes de Euskadi y él regente el negocio desde hace poco más de un año. “Tenía un bar en un pueblo pequeño de Álava y me quería mover, me quería ir. Benidorm es un buen sitio, he venido siempre de vacaciones”, explica.

Como él, muchos de los primeros hosteleros que montaron locales vascos en la calle Santo Domingo también dejaron el País Vasco para empezar de nuevo en otro sitio, aunque las razones entonces eran muy diferentes. La ciudad se convirtió en refugio de aquellos que eran amenazados por la banda terrorista ETA. “Era otra época”, recuerda un hombre sentado con un vino en uno de esos bares, pero no quiere dar su nombre. Benidorm ha sufrido varios atentados en su historia, el último con heridos en 2003.

Ahora la localidad es refugio de aquellos que buscan el buen clima, que la llenan en invierno y que la dejan en verano buscando “el fresco” del norte. “Yo vengo y alquilo un apartamento un mes o dos, es mejor que comprar una casa. Vengo cuando me apetece porque aquí se está muy bien”, afirma uno de los habituales que no cambia la ciudad por nada. Pero sigue residiendo en Euskadi; eso tampoco lo cambia.

El inicio de la relación estrecha de los vascos con Benidorm

La relación entre los ciudadanos vascos con Benidorm tiene un punto de inflexión en 1964 y la conocida como “Operación B-B”. Las acciones de promoción de la ciudad en un momento de expansión turística llevó al Ayuntamiento a lanzar una campaña directamente en el País Vasco. Hasta allí se fueron el entonces alcalde Pedro Zaragoza y empresarios locales para “establecer vínculos” entre ambos territorios, en concreto, con el Ayuntamiento de Bilbao.

El resultado fue esa operación por la que en mayo de 1964 El Correo, la Caja de Ahorros Vizcaína y Viajes Ecuador lanzaron unas vacaciones de “Luna de Miel en Benidorm” -al módico precio de 5.000 pesetas la pareja- por la que llegaron a la ciudad 150 matrimonios a pasar una estancia de 12 días. La iniciativa logró su cometido, porque la experiencia que vivieron en la ahora capital turística hizo que el “boca a boca” funcionara y la popularidad de Benidorm creció en el norte. De aquella campaña, la gran afluencia de turistas y residentes vascos con la que cuenta ahora el municipio.

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