Los líderes de la UE encaran la ‘cumbre del todo’: de Ucrania y Gaza a las posibles soluciones para los agricultores

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Suele haber dos tipos de cumbres del Consejo Europeo: las que duran mucho menos de lo esperado y las que se alargan hasta la madrugada entre desacuerdos y agendas apretadas. La de este jueves y viernes en Bruselas no parece tan exigente como otras, pero los líderes de los 27 tienen sobre la mesa temas de todo tipo que necesitan abordar, algunos de ellos de manera urgente. El plan del encuentro entre los jefes de Estado y de Gobierno incluye desde la situación en Ucrania y Gaza hasta las soluciones para el sector agrícola, pasando por el debate de la ampliación o la nueva estrategia de seguridad y defensa para la UE.

La primera mirada de la Unión está ahora mismo hacia el exterior, con la invasión rusa de Ucrania en un punto clave y que a la vez es de cierta fricción entre los países: Francia insiste en que no hay que descartar la presencia de soldados europeos sobre el terreno, y Macron lo ha repetido en las últimas semanas. Los Bálticos se suman a ese planteamiento, pero hay otros socios que no lo ven con buenos ojos; es el caso de Alemania o de España, desde donde la ministra de Defensa, Margarita Robles, descartó de forma rotunda esa posibilidad.

Sí han tomado más cuerpo medidas concretas de otro tipo: las sanciones contra los “responsables del asesinato de Alexei Navalni”, pactadas por los ministros de Exteriores o la opción de utilizar los ingresos extraordinarios procedentes de los activos rusos inmovilizados para apoyar a Ucrania “en su lucha por prevalecer”, como expresó el Alto Representante, Josep Borrell. El 90% se asignará a través del Fondo Europeo de Paz y el 10% a través del presupuesto de la UE. En ese escenario, la ayuda militar y económica seguirá fluyendo hacia Kiev a la vez que los líderes de los países de la Unión se niegan a reconocer los resultados de las últimas elecciones rusas en las que Vladimir Putin volvió a arrasar.

Asimismo, este miércoles Bruselas anunció que abona los primeros 4.500 millones de euros para apoyar financieramente a Ucrania de la ayuda de 50.000 millones en cuatro años con cargo al Presupuesto comunitario. Esta cantidad se aprobó precisamente el pasado mes de febrero tras una cumbre de líderes que sirvió para salvar el veto húngaro. “Es un momento clave en la cooperación”, expresó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

“El mensaje que tiene que salir de la cumbre es el mismo que se ha mantenido desde 2022: el apoyo a Ucrania no puede decaer”, resumen rápidamente fuentes diplomáticas consultadas por 20minutos. Pero ese discurso de unidad es mucho más complicado cuando se habla de la situación en Gaza; los líderes coinciden en el alto riesgo de hambruna en la franja y de la alerta humanitaria, pero los pasos son mucho más pequeños: habrá sanciones contra algunos colonos israelíes en Cisjordania y también contra altos mandos de Hamás. En cambio, no está cerca ningún pacto sobre la revisión del Acuerdo de Asociación UE-Israel, algo que ha pedido España con insistencia. Aquí el asunto estará en si por primera vez desde el 7 de octubre hay conclusiones comunes escritas, aunque fuentes diplomáticas reconocen que todavía existen discrepancias importantes.

La (muy) inestable situación global ha llevado a la UE a lanzar su primera estrategia seguridad y defensa, sobre la que también tendrán que debatir los líderes de los países miembros. Tres pilares fundamentales en este plan que elaboró Bruselas a la espera de lo que digan los 27, que son los que tienen la última palabra: adquirir en común al menos el 40% de los equipos de Defensa de aquí a 2030; garantizar que, para 2030, el valor del comercio de defensa dentro de la UE represente al menos el 35% del valor del mercado de defensa de la UE y también avanzar de manera constante hacia la adquisición de al menos el 50% de su presupuesto de defensa dentro de la UE para 2030 y el 60% para 2035.

Será, con todo, relevante ver cómo casa esta idea no solo con el futuro de la Unión, sino también en las relaciones con la OTAN. Desde la Comisión Europea inciden en que se trata de “tener el control de la propia seguridad” y el objetivo en un primer momento no es tanto militar como industrial para reforzar la competitividad del bloque comunitario frente a los movimientos que puedan hacer Rusia, China o Estados Unidos. La posible vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca azuza más si cabe estas intenciones.

La agricultura, punto muy sensible

La agenda será muy heterogénea; tanto que no se perderán los jefes de Estado y de Gobierno otro de los asuntos más sensibles para la UE: los agricultores europeos necesitan soluciones, y las necesitan ya. Por eso los líderes de los 27 abordarán las posibles medidas, aunque algunas ya las ha puesto sobre la mesa la Comisión. Esto, además, enlaza directamente con la situación de Ucrania, pues este miércoles el Parlamento Europeo y el Consejo llegaron a un acuerdo provisional para prorrogar un año, hasta junio de 2025, la exención de aranceles y barreras comerciales a las importaciones procedentes de Ucrania, una medida en vigor desde 2022.

La reducción de la burocracia, la relajación de algunos puntos de la PAC o la ruptura total para el acuerdo con Mercosur son algunos de los reclamos del sector primario. “Es un asunto que hay que resolver en la medida de lo posible antes de las elecciones, y creemos que los países son muy conscientes”, asumen desde Bruselas, que aboga por soluciones “comunes” más allá de que los Estados miembros tomen decisiones por su cuenta en algunos puntos. Y es que la PAC es la principal política comunitaria; por eso todo el foco se pone sobre lo que se decida en la capital comunitaria.

Por lo pronto, el Parlamento Europeo y el Consejo llegaron a un acuerdo provisional para extender la prórroga de las exenciones arancelarias a Ucrania durante un año más, por lo que ahora la medida se mantendrá en vigor hasta 2025. Este paso se da en plena crisis agrícola en la UE y por eso en Bruselas se ha pactado un punto para “proteger el campo europeo” en caso de que el mercado así lo exija, por lo que se ha buscado un equilibrio entre la ayuda a Kiev y la atención a los reclamos del sector primario, que lleva varias semanas de movilizaciones. “Esta renovación subraya nuestro apoyo inquebrantable a Ucrania al tiempo que incluye mecanismos de salvaguardia para proteger el mercado de la UE”, expuso la presidencia belga del Consejo.

Menos relevante mediáticamente pero igual de abierto entre los países miembros es el debate sobre la ampliación de la UE, que también se tratará en la cumbre después de que la Comisión reclamase a los 27 que otorguen el estatus de candidato a la adhesión a Bosnia y Herzegovina. En ese mismo punto los líderes tratarán los avances realizados por Moldavia y por la propia Ucrania. ¿Cumbre exigente? No de las que más, pero sí con muchos deberes por hacer.

Fuente: 20 minutos