Los Satán, los Burevestnik, los Poseidón… estos son los misiles de Putin que tienen capacidad para llegar a España

Cultura

Debemos tener miedo a Rusia. Es lo que nos ha recordado este domingo la ministra de Defensa, Margarita Robles. “Es una enorme amenaza para los países limítrofes, pero también para la comunidad internacional en su conjunto”, dijo en una entrevista con La Vanguardia. En ese punto recordó que “un misil balístico puede llegar perfectamente desde Rusia a España”.

Sabemos que el Ejército ruso tiene, efectivamente, misiles de muy largo alcance, otra cosa es que nunca nos hayamos imaginado como objetivo de uno de esos proyectiles. Pero Rusia es hoy más que nunca una amenaza para la Europa Occidental, la Europa de la OTAN. El miedo a que Putin pueda ir más allá, sus amenazas constantes a Polonia, Finlandia y otros, ha llevado a los europeos de la Alianza Atlántica a aumentar como nunca su gasto en defensa (y varios países se plantean recuperar el servicio militar obligatorio).

Qué misiles rusos podrían alcanzar España

Teniendo en cuenta que entre Moscú (oeste de Rusia) y Barcelona (este de España) hay 3.000 kilómetros de distancia, estos son los misiles de Putin que podrían alcanzar nuestro país:

Sarmat o Satán II

Es un misil balístico capaz de alcanzar un objetivo a 6.000 kilómetros de distancia, aunque su rango podría oscilar hasta los 17.000 km. Es decir, puede alcanzar blancos en cualquier parte del mundo. El SS-X-30 Sarmat, también conocido como Satán II, pesa 220 toneladas y tiene mayor alcance que el RS-36M Voevoda, conocido por el nombre de SS-18 Satan.

Según los medios rusos, Satán II puede llevar 10 cabezas nucleares de gran tamaño, 16 más pequeñas. También 15 ojivas termonucleares MIRV o una combinación de ojivas, deslizadores y medios para penetrar las defensas antimisil. Además, acelera más rápido que su predecesor, lo que dificulta que el enemigo lo intercepte en su fase más vulnerable tras el lanzamiento.

El misil se desplaza hacia su objetivo a velocidades hipersónicas —superiores a Mach 17— cambiando de trayectoria en rumbo y altura para que ningún sistema de defensa antimisiles pueda interceptarlo. Según Putin es un misil de “alcance prácticamente ilimitado”. Lo dijo en 2018, cuando lo presentó: “Nadie en el mundo tiene algo igual, por ahora. ¡Es fantástico!”.

El Satán II tiene en torno a 40 megatones, lo que le confiere una potencia 2.000 veces mayor que la de la bomba de Hiroshima, lanzada por EE UU durante la Segunda Guerra Mundial, que dejó 150.000 muertos.

Burevestnik

Es un misil de crucero impulsado por un motor nuclear integrado. Apodado Skyfall por Estados Unidos, tiene un alcance estimado de 10.000 a 20.000 kilómetros. Es capaz de volar alrededor del océano Atlántico Norte, alrededor del Ártico o a través de Rusia y de vuelta todo el tiempo que sea necesario. Tras recibir las coordenadas del objetivo del mando militar, el misil volará hasta allí a una velocidad hipersónica de 2.500 km/h.

El Burevestnik cuenta con un reactor atómico que le permite permanecer en el cielo “durante meses e incluso durante años hasta que llegue el momento de cambiar los componentes nucleares. Sus imprevisibles rutas de vuelo hacen de este misil un arma extremadamente eficaz, porque ningún militar extranjero podrá predecir el momento en que pase de patrullar a atacar”, afirma Iván Konovalov, experto militar y director de desarrollo de la Fundación para la Promoción de las Tecnologías del Siglo XXI.

Poseidón

Es el mayor torpedo del mundo. Dobla el de cualquier misil balístico lanzado desde un submarino. El Poseidón tiene cerca de 2 metros de diámetro y 20 metros de largo. Su capacidad de alcance es de 10.000 kilómetros y puede sumergirse hasta una profundidad de 1.000 metros.

Fue diseñado con la intención de lanzar ojivas nucleares, es decir, armas de destrucción masiva que acaben con las infraestructuras costeras. Fuentes oficiales rusas señalan que es un sistema polivalente con una función nuclear táctica especialmente útil contra ataques de portaaviones.

El “K-329 Belgorod” es el submarino más grande del mundo, con 184 metros de eslora y 15 de manga. Es capaz de navegar unos 120 días sin regresar a la superficie. Cuenta con seis torpedos Poseidón.

Avangard

“Este es el arma del futuro, capaz de superar tanto los actuales sistemas de defensa antimisiles como los que se desarrollen de aquí en adelante”, aseguró Putin en 2018, al presentar el Avangard. Puede alcanzar un objetivo a 6.000 kilómetros de distancia, así que llegaría a terrotorio español sin problema. Y rápidamente porque, según Moscú, los Avangard pueden alcanzar las más densas capas de la atmósfera y superar en 20 veces la velocidad del sonido.

Está compuesto por un cohete balístico intercontinental y equipado con una o varias ojivas hipersónicas capaces de maniobrar en los planos vertical y horizontal, y cambiar de rumbo antes de alcanzar su objetivo, lo que le convierte en prácticamente invulnerable. “Ningún país del mundo tiene armas hipersónicas en general y, menos aún, armas hipersónicas de alcance continental”, dijo Putin. Debería haber estado en servicio desde hace más de un año.

El arsenal nuclear ruso

A inicios de 2023, nueve países —Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel— poseían aproximadamente 12.512 armas nucleares, según el SIPRI. El inventario incluye ojivas retiradas que se van a desmantelar, pero también 9.576 que están en reservas militares listas para su uso potencial, 86 más que en enero de 2022.

Se estima que 3.844 de estas ojivas se desplegaron con fuerzas operativas, entre ellas unas 2.000 que se mantuvieron en estado de alerta operativa alta, el mismo número que el año anterior. Se consideran ojivas desplegadas a las colocadas en misiles o situadas en bases con fuerzas operativas.

Rusia tiene 1.674 ojivas estratégicas desplegadas —utilizadas en objetivos estratégicos y no en el campo de batalla— y 4.489 sin desplegar. El inventario total alcanza las 5.889 ojivas, incluyendo las almacenadas y las retiradas a la espera de ser desmantelada. De las desplegadas, según el Bulletin of Atomic Scientists, unas 812 estarían asignadas a misiles balísticos terrestres (MBI), 576 a misiles balísticos lanzados desde submarinos (MBLS) y unas 200 a bases de bombarderos pesados.

Fuente: 20 minutos