Catalunya, ¿decisiva para inclinar la balanza? 5 claves de esta noche electoral del 23-J

Redacción

Para algunos ya está muerto y enterrado; para otros, sigue latente; y, para unos últimos, más vivo que nunca. El ‘procés’ se reconvierte, pero la cuestión catalana permanece como ‘leitmotiv’ electoral. Catalunya se ha convertido en este último tramo de la campaña en el epicentro de la disputa por la retórica y, consecuentemente, por la aritmética.

En cuanto a la retórica, porque el PSOE -e incluso algún miembro del PP- ha hecho campaña alertando de que un Gobierno popular podría reactivar al independentismo, porque la extrema derecha de Vox ya ha amagado con una intervención de la autonomía catalana si eso sucede y porque el soberanismo llega al 23-J enfrentado por el precio a una eventual investidura de Pedro Sánchez. En cuanto a la aritmética, porque Sánchez necesita un triunfo socialista sin precedentes en Catalunya para reeditar el Ejecutivo de coalición -y a la vez buenos resultados de sus potenciales socios- y porque desde antes de 2012 el PP, ahora bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, no se fijaba esta autonomía como puntal para las siglas como Madrid o Andalucía ni como síntoma de un cambio político que le permita llegar a Moncloa.

Estas son las 5 incógnitas que se despejarán esta noche electoral:

Las encuestas dan por hecho el triunfo del PSC en Catalunya, pero la duda es si la victoria será arrolladora y suficiente para catapultar a Sánchez. En 2019, ERC ganó las generales de abril y la repetición electoral del 10-N, pero la demoscopia apunta que no tienen rival en el primer puesto y que el partido de Salvador Illa logrará su tercera victoria consecutiva tras las catalanas de 2021 y las municipales del 28 de mayo de este 2023. En el cuartel socialista aspiran a obtener hasta 18 representantes -las visiones más optimistas alcanzan los 20 diputados-, pero para la reedición del Gobierno actual también será necesario un buen resultado de los Comuns, que buscan mantener, al menos, los 7 diputados, aunque temen verse impactados por el ‘voto útil’ que ha marcado el transcurso de la campaña socialista.

El alcance del triunfo socialista

Las encuestas dan por hecho el triunfo del PSC en Catalunya, pero la duda es si la victoria será arrolladora y suficiente para catapultar a Sánchez. En 2019, ERC ganó las generales de abril y la repetición electoral del 10-N, pero la demoscopia apunta que no tienen rival en el primer puesto y que el partido de Salvador Illa logrará su tercera victoria consecutiva tras las catalanas de 2021 y las municipales del 28 de mayo de este 2023. En el cuartel socialista aspiran a obtener hasta 18 representantes -las visiones más optimistas alcanzan los 20 diputados-, pero para la reedición del Gobierno actual también será necesario un buen resultado de los Comuns, que buscan mantener, al menos, los 7 diputados, aunque temen verse impactados por el ‘voto útil’ que ha marcado el transcurso de la campaña socialista.

La posición de ERC y Junts en el pódium

El duelo entre los dos principales partidos independentistas es clave en la batalla por la hegemonía, pero también se leerá como un desempate ciudadano a la dualidad de estrategias en Madrid y, en efecto, se convertirá en el segundo examen al Govern en minoría de Pere Aragonès.

Junts se hizo con el segundo puesto en votos en las recientes elecciones municipales, pese a haberse quedado con un poder institucional residual tras los pactos del 28-M, aunque Esquerra consiguió un mayor número de ediles pese a perder 300.000 votos. El reto posconvergente es repetir la gesta y por eso han desarrollado una campaña marcada por el choque con los republicanos y la ‘confrontación’ en el Congreso; a lo que ERC ha respondido sacando pecho de los indultos y de la reforma penal.

Si bien la precampaña arrancó con Gabriel Rufián animando a pactar un precio común a Sánchez, terminó con un cruce de acusaciones por la imposibilidad de consensuar las exigencias. La CUP se apresuró a fijar el coste en la fecha y pregunta de un referéndum; Junts puso sobre la mesa el traspaso de competencias para celebrar una consulta; y, finalmente, ERC, lo circunscribió a la mesa de diálogo, el traspaso de Rodalies y el fin al déficit fiscal. Oriol Junqueras y Jordi Turull se echaron en cara el precio pagado por ellos mismos, los más de tres años de prisión tras el 1-O, y llegan a las urnas tan alejados como a lo largo de este post2017. Si gana Sánchez volverán a ser cruciales, pero si gana Feijóo perderán su influencia en Madrid.

La afectación del voto útil y la abstención independentista

Debido a la polarización entre Sánchez y Feijóo, y a las constantes apelaciones al ‘voto útil’, el PSC puede arrebatar al independentismo buena parte de electores, ya que los socialistas movilizan en base al voto anti-Vox en Catalunya. Pero ERC y, muy especialmente Junts, pueden sufrir además el castigo de la abstención, después de que la dirección de la ANC abogara por no acudir a las urnas como muestra del descontento por la falta de acción política hacia la desconexión de Catalunya, por mucho que finalmente las bases de la entidad enmendaran a la cúpula y se descartara una campaña activa. Si bien en las municipales primó el voto por la gestión, en las generales los soberanistas esperan que el independentismo no se quede en casa a sabiendas que el futuro Gobierno puede quedar en sus manos.

La remontada del PP

Los populares tienen el ojo puesto en Catalunya y, tras los demoledores resultados de 2019, con tan solo dos escaños, el pronóstico actual es que se multipliquen, incluso llegando a hasta 8 parlamentarios. El tirón electoral de Feijóo a nivel de toda España se combina en Catalunya con la exhibición de una estrategia de moderación dialogante con los catalanes, con el fin de desmarcarse de la ‘mano dura’ de los ultras de Vox: “Si va bien en Catalunya, va bien en toda España”, repiten en el partido. Así, confían en captar el descontento con Sánchez prometiendo rebajas fiscales, bilingüismo y seguridad jurídica. Las urnas desvelarán si la remontada popular es equiparable a su representación antes del comienzo del ‘procés’.

La CUP y el PDECat, fuera o dentro del Congreso

El PDECat y la CUP se juegan su supervivencia en el Congreso. La posconvergencia, en este caso, no independentista, juega la carta de desmarcarse de la confrontación en el Congreso y de la lógica revanchista de Junts, apostando por negociar tanto con Feijóo como Sánchez, en pro del ‘peix al cove’. En cambio, los anticapitalistas tratan de liderar la izquierda a la izquierda del PSOE y Sumar, a quienes tratan de desdibujar para lograr algún hueco en el hemiciclo. ¿Lograrán representación? Esta noche lo sabremos.

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