Sin rastro de cientos de víctimas del conflicto en Sudán

Al Nur al Zaki

Jartum, 15 jun. Desde que comenzó el conflicto en Sudán hace hoy dos meses, cientos de personas se encuentran en paradero desconocido. Las familias esperan cualquier noticia y acuden a las redes sociales, una herramienta crucial en esta crisis, mientras solo unos pocos han podido regresar a sus casas.

El joven Ozman Abu al Fadi ha sido uno de los pocos afortunados que ha logrado volver. Su hermana, Shaima, relató a EFE que “regresó hace tres días y la casa de la familia se convirtió en una alegría, después del dolor y la ansiedad por su destino, y su madre estaba radiante de alegría porque durante las últimas tres semanas no podía ni comer”.

Desde que comenzó el conflicto en Sudán entre el Ejército regular y los paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) el pasado 15 de abril, el Grupo Sudanés para las Víctimas de Desapariciones Forzadas, creado en el inicio de la crisis, dijo que había documentado “406 casos de desaparición forzada, de los cuales 14 regresaron, entre ellos una mujer”, dijo a EFE el miembro del grupo Ibrahim Abdel Aziz.

De los que continúan aún desaparecidos, hay 16 mujeres y dos menores, señaló, y agregó que algunos civiles que regresaron de una desaparición forzada informaron de que fueron “detenidos por las Fuerzas de Apoyo Rápido, pero no se ha determinado el lugar de su detención”.

OJOS VENDADOS Y UN PLATO DE LENTEJAS

Ozman no supo dónde le llevaron, ya que le vendaron los ojos desde que fue secuestrado, afirmó su hermana.

“Fue secuestrado por una unidad de las FAR cerca de su casa y le acusaron de cooperar con la Inteligencia del Ejército sudanés después de que se encontraran vídeos en su móvil que mostraban muertos de las FAR en varios sitios por los bombardeos del Ejército en el sur de Jartum”, aseveró.

Dijo que Ozman “no conocía el lugar en el que estaba secuestrado porque tenía los ojos vendados y solo le daban de comer un plato de lentejas al día durante las tres semanas, y estaba retenido junto a otras decenas de personas”.

Ahora la casa de Ozman y Shaima es una fiesta después de que fuera liberado al comprometerse a no cooperar con el Ejército ni hablar con los medios de comunicación sobre las circunstancias de su detención.

LAS REDES SOCIALES, UNA HERRAMIENTA CRUCIAL

Desde el inicio del conflicto, que ha provocado al menos 866 muertos de acuerdo a cifras de la ONU, las redes sociales han tenido un papel esencial y han actuado como un salvavidas.

Telegram, Twitter o Facebook han sido claves para compartir información entre los sudaneses que buscaban huir de sus hogares -ya son más de dos millones- para conocer cuáles eran las zonas “más seguras”, así como los autobuses para ir a Egipto o a otros países vecinos.

También están sirviendo para buscar a los desaparecidos, como es el caso de la familia de Tariq al Amrabi. Desapareció hace más de un mes en el mercado de Um Durman cuando iba para ver su tienda, que fue saqueada.

Pero todavía no ha regresado: “Lo buscaron y se comunicaron con el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido, pero ambas partes dijeron que no tenían nada que ver con su desaparición”, aseveró a EFE Khaled al Amrabi.

Agregó que han publicado sus fotos y números de teléfono familiares en las redes sociales, como muchos hacen prácticamente a diario bien en Facebook o Twitter.

Por su parte, un funcionario de la Comisión de Ayuda Humanitaria afiliada al Ministerio de Solidaridad Social, que pidió el anonimato, apuntó a EFE que “las FAR están deteniendo a miles de civiles en varios cuarteles generales”.

El responsable mencionó que “algunos miembros del personal de Apoyo Rápido secuestran a civiles y exigen un rescate por su liberación, y se han documentado varios casos, pero sus familias no lo revelan por temor a represalias”, aunque los paramilitares han negado siempre todas las acusaciones de las Fuerzas Armadas. EFE

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