EE. UU.: La censura en las escuelas vulnera derechos humanos fundamentales

Los esfuerzos por parte de estados de EE. UU. para prohibir planes de estudio que ofrecen descripciones históricamente precisas del racismo en Estados Unidos constituyen afrentas a derechos humanos fundamentales, señaló Human Rights Watch hoy, 3 de mayo de 2023, en el Día Nacional de Acción de la Campaña por la Libertad de Aprender.

Human Rights Watch, junto con organizaciones de derechos civiles estadounidenses lideradas por personas negras y muchas otras organizaciones y personas, ha respaldado la Campaña por la Libertad de Aprender. La campaña se gestó en respuesta a decisiones por parte de legislaturas estatales y juntas escolares locales por medio de las cuales se prohibieron miles de libros. En 36 estados hasta el momento, se han propuesto o aprobado leyes que restringen la educación sobre el racismo y otras formas de discriminación, incluido contra personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT), y que distorsionan u omiten los testimonios de la historia y los aportes de determinados grupos raciales o étnicos.

“El 3 de mayo, Día de Acción en favor de la libertad de aprender, pone de manifiesto que los niños, las niñas y las personas adultas tienen derechos fundamentales a la educación y al acceso a información fidedigna”, señaló Alison Parker, subdirectora para Estados Unidos de Human Rights Watch. “Los ataques a la educación son ataques a la democracia estadounidense porque prohíben el acceso al tipo de información que motiva a votar y a participar en política”.

Dos momentos emblemáticos en la historia de EE. UU. estuvieron acompañados de esfuerzos concretos para brindar una educación sobre justicia racial sólida y precisa, indicó Human Rights Watch. Tras la reforma de la Constitución de EE. UU. en 1870 para poner fin a las restricciones al derecho a voto basadas en la raza, las personas que habían estado esclavizadas establecieron Escuelas de Libertos para impartir educación cívica y sobre justicia racial. De manera similar, antes de la aprobación de la Ley de Derechos de Voto de 1965, las personas negras estadounidenses y sus aliados crearon cientos de Escuelas de Ciudadanía para educar a las personas excluidas de la posibilidad de votar.

Las medidas que prohíben la educación contra los prejuicios y sobre justicia racial en estados como Florida han sido contrarrestadas por legisladores en al menos otros 17 estados, donde se han propuesto o promulgado leyes para proteger los derechos fundamentales a la educación y al acceso a la información. Asimismo, College Board, una organización sin fines de lucro que administra pruebas y cursos de Advanced Placement, ha anunciado su compromiso de revisar el curso sobre Estudios Afroamericanos de Advanced Placement de 2022. Esto debería incluir restablecer contenidos que fueron eliminados en febrero de 2023 por presión del gobernador de Florida Ron DeSantis, manifestó Human Rights Watch.

“College Board y los estados de todo el país deben cerciorarse de que los estudiantes de todas partes tengan acceso a autores, ideas y conceptos que puedan ayudarles a entender su historia, el momento actual y el futuro”, señaló Parker.

Las medidas para proteger la libertad de aprender son congruentes con las obligaciones de Estados Unidos conforme al artículo 7 de la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD), que Estados Unidos ratificó en 1994. La convención obliga a los gobiernos, incluso a nivel local, a adoptar medidas inmediatas y efectivas, especialmente en materia de enseñanza, educación, cultura e información, orientadas a promover la tolerancia y combatir los prejuicios contra grupos nacionales, raciales y étnicos.

Human Rights Watch, conjuntamente con la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, publicó un informe en agosto de 2022 que analiza el desempeño del Gobierno de Estados Unidos al amparo de lo establecido por la Convención.

Con el fin de combatir los prejuicios y la intolerancia, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, el órgano de la ONU encargado de supervisar el cumplimiento del tratado, en los últimos años ha instado a los países a realizar esfuerzos afirmativos para que los libros de texto contengan “capítulos sobre la historia y las culturas de las personas afrodescendientes” y para “alentar y apoyar la publicación y distribución de libros y otros materiales impresos, así como las emisiones de radio y televisión, sobre la historia y las culturas de esas personas”.

“Algunos estados de EE. UU. están haciendo lo necesario para proteger la libertad de aprender, y el Día de Acción muestra que comunidades de todo el país apoyan el acceso a la información precisa por parte de todos los niños y niñas”, dijo Parker. “Estos esfuerzos que respetan los derechos deben reafirmarse y replicarse para proteger los derechos humanos de niños y niñas y para que la discriminación racial no sea tolerada en Estados Unidos”.