Exprimiendo un McLaren 600LT con Carlos Sainz en Woking

Exprimiendo un McLaren 600LT con Carlos Sainz en Woking

Redacción

La historia termina por la tarde con un “estás como una cabra” que tuvo por respuesta: “Eso es un piropo para un piloto de carreras”. Pero empezó por la mañana cruzando el icónico estanque de Woking para llegar al McLaren Technology Center y saludar a los jefes del equipo, con buenas noticias. Tras conocer de primera mano las bondades del 600LT, uno de los buques insignia del fabricante británico diseñado desde los circuitos hacia la carretera, había que desplazarse al trazado del Aeródromo de Dunsfold, la famosa pista de pruebas del programa ‘Top Gear’, para cumplir con la práctica.

Primero una toma de contacto con un instructor seguida de la prueba al volante, minutos intensos para sentir los 592 CV maximizados gracias a un chasis más ligero que el de la competencia (1.247 kg). Motor biturbo V8 de 3,8 litros, de 0 a 100 en 2,9 segundos y de 200 a 0 en sólo 117 metros gracias a unos frenos implacables. A fondo, en las rectas, impresiona. La dirección no podría transmitir más confianza. Uno se siente piloto. Pero no, uno no es piloto: después, de vuelta en el coche pero en el asiento contiguo porque al volante está Carlos Sainz.

Entonces sí, el McLaren vuela en las rectas, baila en las curvas, pasa de milagro por los tramos más estrechos en este asfalto hormigonado rodeado de aeronaves y frena a tiempo cuando nadie, desde dentro, apostaría por ello. La máquina y sus prestaciones puras son correctamente exprimidas por quien tiene manos para hacerlo. “La curva a izquierdas es la que más asusta, no sé por qué”, confiesa. Quizás la trazada, cruzando sin piedad y sin levantar el pie del acelerador un ancho de pista de varias decenas de metros, haya tenido algo que ver. Se divierte el madrileño con el juguete que le ha prestado Woking en esta mañana de julio previa al GP de Gran Bretaña.

“Los pilotos son elegidos. Ni trabajándolo nosotros todos los días podríamos llegar a acercarnos a su nivel de conducción”, recuerda un importante cargo de McLaren en Norteamérica presente en el evento. Hacen que parezca fácil lo que es imposible, confunden al miedo. Y la mejor forma de comprobarlo es sentarse unos minutos junto a uno que lleva la velocidad en los genes.

McLaren 600LT

Estructura: carbono

Suspensión: doble horquilla

Peso total: 1.247 kg

Motor: M838TE

Tipo: V8 biturbo 3,8L

Potencia: 592 CV

Par: 620Nm

V. Máx: 328 km/h

0-100: 2,9s

200-0: 117 metros

Neumáticos: P-Zero Trofeo R

Llantas: 18” (delanteras) y 20” (traseras)

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